MEDIO AMBIENTE

EL PRINCIPAL CONCEPTO QUE DEBEMOS CONSIDERAR EN SUSTENTABILIDAD ES: REDUCIR.

La actividades de mejora medioambiental se prepara y se piensa en una estrategia, hace   tiempo que se ha demostrado ser posible conseguir ahorros previniendo la contaminación durante los procesos de producción.
Naturalmente, la posibilidad de ahorrar costes medioambientales pasa, en buena medida, por la intervención del Gobierno al obligar a  empresas, municipios e intedidades a internalizar sus hasta entonces gratuitamente creadas externalidades medioambientales negativas, aunque no sea siempre una condición sine qua non: si reduzco mi consumo energético o la creación de residuos en cualquiera de sus formas, estaré mejorando mi eficiencia y disminuyendo mis costos.

Tanto la energía como las materias primas son bienes que tienen un precio, al estar sujetos a transacción económica y, por tanto, un costo potencialmente reducible.
Un creciente número de organizaciones ha podido constatar que una actitud medioambiental proactiva le permite descubrir abundantes formas de reducir sus costos y, en consecuencia, de incrementar su capacidad de creación de valor. En ocasiones, dadas las evidentes sinergias entre mejoras medioambientales y económicas, puede parecer que el medio ambiente no ha de ser el factor que origine la reducción de costos. Sin embargo, tal como puede comprobarse en la abundante literatura sobre el tema, son los motivos medioambientales los que han puesto de manifiesto las posibilidades de mejora.

Como es obvio, la reducción de sus costos medioambientales puede proporcionar a las organizaciones una importante ventaja competitiva -siempre y cuando no sea un logro uniformemente distribuido en su sector¬ y/o un aumento de sus beneficios, en caso de que las condiciones del sector no les fuercen a pasar la totalidad de los ahorros conseguidos a los clientes. En el cuadro 2 presentamos una relación de las diferentes posibilidades que se les presentan a las empresas de reducir sus costes medioambientales junto con los ejemplos con los que ilustramos cada una de ellas.

Reducción del consumo de energía. Reducir el consumo energético por unidad de producción repercute directamente en la cuenta de resultados de una empresa. Dicha repercusión podrá ser todavía más importante en el futuro si, como se está considerando de forma cada vez más plausible en respuesta a los problemas medioambientales en general, a la necesidad de reducir las emisiones de CO2.

Reducción del consumo de agua

Disminuir el consumo de agua repercute en los costos de la siguiente forma: factura del agua, inversiones y costos para el tratamiento previo o final ¬según su utilización¬ de las aguas, y tasas de vertido y saneamiento. Para que se vea el impacto en costos, pondremos el ejemplo de Galvasa. Esta pequeña empresa española dedicada a la galvanización de metales (su volumen de facturación es de unos cuatro millones de euros) tenía en 1984 un consumo anual de agua de 240.000 m3. A partir de ese año y hasta 1991, el aumento de los requerimientos legales medioambientales llevó a la empresa a reducir su consumo hasta 27.000 m3 mediante la introducción de buenas prácticas y una pequeña inversión económica. En 1992, debido a la introducción de la tasa municipal por vertidos, gravada en el caso de Galvasa con altos coeficientes por el tipo de actividad parcialmente contaminante, la dirección de la empresa estudió a fondo su proceso de galvanización e introdujo cambios sustanciales, anticipándose con ello a un previsible aumento de los costos y al hecho de que el ineludible aumento de las exigencias medioambientales pudiera requerir en el futuro la instalación de una depuradora de fin de línea.
El resultado final del proyecto superó las previsiones iniciales, y alcanzó el vertido cero en proceso y una reducción del consumo de agua hasta 1.196 m3 en 1998 (mínimo necesario para los servicios del personal y la renovación del agua evaporada durante el proceso), así como unas espectaculares reducciones en la contaminación atmosférica, ahorros energéticos y mejoras de la productividad y del ambiente laboral de la empresa. Los cambios introducidos en el proceso de galvanización le han supuesto unos ahorros totales de 22.370.000 pesetas al año. El período de retorno de la inversión que ha tenido que realizar es de 2’4 años. A partir de su facturación puede deducirse la magnitud del impacto económico que el cambio ha tenido para Galvasa.

Muchos ámbitos donde reducir

Reducción de las compras de materias primas. Los cambios en los procesos de producción pueden conllevar una reducción de los desechos y, por tanto, del consumo de materias primas. Asimismo, los cambios en el diseño de los productos y de sus embalajes también pueden suponer importantes disminuciones de sus requerimientos materiales.
Reducción de los costes de proveedores de servicios. Al igual que el medio ambiente nos ayuda a descubrir formas de reducir la factura de la compra de materiales, también lo hace con la de servicios.
Reducción de los desechos. Tras las mejoras en este terreno impulsadas por las metodologías de calidad, se está ayudando a las empresas a descubrir nuevas formas de reducir los desechos originados en sus procesos de producción. Asimismo, las empresas están encontrando formas de reciclar interna o externamente sus desechos. Todo ello está ocasionando la disminución de los costos de adquisición de materias primas y de gestión de los residuos, al tiempo que posibilita el descubrimiento de mercados para sus subproductos.
Reutilización de los productos. Algunas organizaciones pioneras están descubriendo las tremendas posibilidades de reducir sus costos a través de la reutilización en cualquiera de sus formas (refabricación, canibalización, reciclaje, etc.) de sus productos, componentes, partes, materiales, etc. una vez acabada su primera vida útil.
Reducción del consumo de materiales tóxicos. Eliminar o, cuando menos, reducir la utilización de materiales tóxicos disminuye los costes o inversiones de una empresa en cuestiones como almacenamiento, pólizas de seguro, salud laboral y emisiones a los medios.